- Buen día…
- Msdsdmsnd…
- Dale…
Entreabrio un ojo lo miró y se tapó hasta la cabeza con la sábana.
- Muemnmnmn Diamandmsnadmasnd
- Dale, levantate….son las siete.
Lo miró con fastidio y se sentó en la cama; él le paso una mano por el pelo y le sonrió.
- Buen día – Contesto ella desganada
- Dale arriba…
- Ya voy ya voy….¡Venimos apuraditos hoy eh!
- No, para nada, estoy dentro del horario; es más, me atrevería a decir que llegué dos minutos antes.
- Mmmm…no..estas justo en la hora, igual no me vendría nada mal que llegarás un poquito antes, pero no importa, con que llegues dentro de tu horario me conformo.
- ¿Cuanto antes?
- Y, desde hoy, hasta que termine de rendir, cinco o diez minutos antes no me vendrían nada mal…
- Vamos a ver que se puede hacer…
- ¿Mucho tráfico celestial?
- Lo de siempre…más algunos de los que estan laburando tiempo completo que van de un lado a otro medios dormidos porque tenían que renovar unos papeles…nada importante
- Ah…¿Hoy que vas a tomar, mate o cafe?
- Jugo de naranja, recién exprimido por favor..
- JA JA ¿Te crees que soy tu barwoman yo?
- No, para nada…
- Dale…¿mate? – repitió ella mirandolo fijo
- Esta bien, esta bien… hoy no tengo ganas de trabajar, asi que no hagas locuras…
- Tenía pensado jugar con viboras venenosas… – le dijo irónicamente- ¿ves todo ese papel que esta ahí?
Él asintió con la cabeza.
- Eso va a ser toda mi mañana y mi tarde y mi noche y la mañana de mañana y asi…
- ¿Parcial?
- Parcial con posibilidad de promoción de materia – le dijo ella.
- Entiendo entiendo…
- Para…¿Cuando hice una locura yo? – se puso seria.
- No me hagas hablar por favor – le dijo y siguió ojeando el diario.
- Gabriel, por favor… – le dijo ella pasando de la seriedad al enojo
- A ver…vamos a empezar por las cosas más simples: la vez que tenías que estar quieta por el desgarro y te encontré bailando en el comedor, todas las mañananas que te desenriedo el cable del cargador del mp4 cuello…
- Primero, la vez del pie, no era desgarro; segundo, lo del cable, son cosas accidentales, no son intentos de suicidio ni nada por el estilo – lo interrumpió ella.
- La vez que casi te caes de la escalera por bajar en medias de nylon, la vez que te hice rebotar cuatro escalones por escalera con el culo – siguió enumerando él ignorándola.
- Te quejas de lleno…pensá que, asi como podría ser mejor, podría ser mucho peor…
- ¿Peor? – retrucó él.
- Si, peor – contestó ella desafiante.
- A ver pendeja….¿Qué tan peor podría ser?
Siempre la trataba de pendeja, era su trato cariñoso, asi como algunos le dicen nena, o gordi, o negra, o amor, o demás etcéteras; él le dice pendeja.
- Me podrías tener que frenar haciendo locuras como: cortarme, coctel de pastillas, ayunos prolongados…
- Vos no haces eso, pero igual me tenés bastante ocupado eh…
- Pedí que te transfieran Gabriel….no veo otra solución al tema si taaaaan problemática te resulto.
- Yo no dije eso…
- No lo dijiste con esas palabras pero el sentido es el mismo…
- No dije eso…dale pasame un mate…
- ¡Ahora que el mate te lo haga montoto!
- Pendeja…no te enojes…
- Si me enojo…te quejas de lleno…sabés que no te doy trabajo casi…
- Lo se…y aunque me dieras trabajo, como vos decís, no pediría la trasnferencia.
- Claro, porque estas acostumbrado…solo por eso – le dijo ella.
- No…no lo vas a entender…pero no pediría el traspaso…
- Claaaaaaaaaaaro…
- Hace dieciocho años que estoy en esto….dieciocho años atrás tuyo…cuidandote…
- Dieciocho años que blalalalalal – le hizo burla a Gabriel.
- Dale…estaba detrás tuyo cuando eras chiquita y no pedi la trasnferencia…
- Claro…porque era una beba tranquila, todos lo dicen.
- Pero igual yo tenía que trabajar…¿Sabés lo que duele la espalda de estar tanto agachado?
- Se…ni me lo recuerdes….el domingo después de estar con la nena me dolía todo – dijo ella tocandose la espalda
- Por eso…no la pedí antes, no la voy a pedir ahora, que ya casi ni te tengo que cuidar…sacando lo del cable…
- ¡No empecemos de nuevo Gabriel!
- Y lo de la escalera..
- Gabriel…
- Y lo de las lesiones…
- ¡GABRIEL! – grito ella
- ey….¿Qué pasa? – dijo sobresaltado
- Toma el mate y callate – le dijo ella y le sonrió